200 años de la Biblioteca Nacional: Celebrando e interactuando con el patrimonio cultural

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Biblioteca Nacional de Uruguay

Imagen de FCR – licenciada con CC BY SA

 

El día 26 de mayo la Biblioteca Nacional de Uruguay conmemoró los 200 años desde su creación a cargo de Dámaso Antonio Larrañaga. En el marco de estos festejos la Biblioteca Nacional ha venido desarrollando actividades desde el 2015, que se extenderán hasta fines de este año. Una de esas actividades fue la edición de un sello conmemorativo con las imágenes de Dámaso Antonio Larrañaga y de la Biblioteca Nacional.

Este destacado religioso, quien pronunció la oración inaugural de la Biblioteca Nacional en 1816, publicó también obras que se han ido recuperando. En autores.uy hemos recopilado algunos de sus escritos y los ofrecemos para ser descargados aquí. Entre ellos está “Fábulas americanas”, publicado bajo el seudónimo de “Un americano”.

Otros textos que se han escrito sobre la Biblioteca Nacional pueden revisarse en la sección temática correspondiente, como las obras de José A. Tavolara y Felipe Villegas Zúñiga, ambos directores de la institución en distintas épocas de su existencia.

La Biblioteca Nacional de Uruguay ha sido una constante impulsora y colaboradora de autores.uy, ya que nos proveyó de los primeros registros de autores que tuvimos y fue parte de un convenio de colaboración en el que apoyamos la digitalización de publicaciones periódicas con un escáner construido por nosotros a fines de 2014. Desde ese entonces hemos ido incrementando los registros de autores que están en dominio público y también de aquellos cuyas obras están en dominio privado. Así, contribuimos al registro de los autores de nuestro país y, en la medida de lo posible, a otorgarles visibilidad.

Creemos que esta forma de colaborar entre lo público y la sociedad civil confluye en un ecosistema que funciona y brinda retroalimentación entre servicios. Las actividades que realizan los entes públicos como las Bibliotecas y Museos pueden ser complementadas, acrecentadas y difundidas por otras instituciones públicas, colectivos voluntarios y/o iniciativas privadas con el objetivo de recuperar, difundir y revalorar el patrimonio histórico que las instituciones contienen en su acervo. ¡Eso hace comunidad!

Desde autores.uy saludamos a los compañeros de la Biblioteca Nacional de Uruguay e invitamos a todas y todos a acompañar y participar de las actividades propuestas.

El siglo XIX en el escáner. Primeros resultados de la digitalización en la Biblioteca del Poder Legislativo

Por Alejandro Gortázar

BPL

Al entrar a la Biblioteca del Poder Legislativo (BPL) uno queda rodeado por altísimas y hermosas paredes de libros. La página web de la institución anuncia un “finísimo trabajo de carpintería” y eso es lo que uno encuentra al traspasar la puerta. El recinto aloja unos 250 mil libros. Además la Biblioteca posee 700 mil diarios y semanarios y 150 mil revistas, que se conservan en la Hemeroteca (en frente al Palacio, en el edificio anexo “José Artigas”). La BPL es la segunda institución en el país, en cantidad de ejemplares, luego de la Biblioteca Nacional.

Una importante porción del patrimonio letrado de nuestro Estado-nación se encuentra en la capital, en un área delimitada por la BPL, la Biblioteca Nacional y la Biblioteca del Museo Histórico (Casa Lavalleja) en la Ciudad Vieja. En Magallanes y Uruguay, a unas pocas cuadras del Palacio, está la Biblioteca de la Facultad de Humanidades con sus 100 mil libros entre los que se encuentran los que integraron la Biblioteca Ángel Rama y la colección Arredondo. Si uno tiene ganas de caminar un poco más, puede llegar a la Biblioteca Central de Educación Secundaria “Carlos Real de Azúa”, localizada en el Instituto Alfredo Vázquez Acevedo (IAVA). Desde allí hasta la Ciudad Vieja varias facultades, ministerios, museos, y otras tantas instituciones, públicas y privadas, tienen sus bibliotecas, y seguramente albergan en ellas distintos tesoros bibliográficos.

Muchas veces habrán oído hablar de la centralización de las infraestructuras en Montevideo (el ejemplo clásico son las vías del tren y luego las rutas nacionales). Algo similar ocurre con la cultura, específicamente con el patrimonio literario. La digitalización de libros y otros materiales no sustituirá la experiencia de entrar a una biblioteca, interactuar con el personal o con otros lectores ni la de manipular un objeto en tres dimensiones. Pero la tecnología puede facilitar algunos intercambios y fundamentalmente abrir el acceso a esas publicaciones fuera de la fortaleza de la ciudad letrada, en distintas partes del país y del mundo, al menos para quienes tengan acceso a Internet (que son muchos).

¡A digitalizar, a digitalizar!

El 21 de diciembre de 2015 Creative Commons Uruguay (CCU) y la BPL firmaron un convenio que ya tenía algunos antecedentes, como la digitalización por parte de la BPL y la Biblioteca Nacional de la primera Constitución uruguaya. El objetivo de CCU es favorecer la libre circulación de la cultura y el acceso ciudadano a las obras en dominio público. Concretamente, esto implica digitalizar y poner a disposición el acervo bibliográfico, y de muchos otros materiales, a través del portal autores.uy.

En el marco del convenio, y con el apoyo del Fondo Concursable para la Cultura, fueron digitalizadas 31 obras, la mayoría pertenecientes a la colección Camareta, luego de un proceso de selección liderado por la BPL. El conjunto de textos digitalizado es heterogéneo, en su mayoría del siglo XIX, con materiales relevantes para los estudios literarios, históricos, jurídicos y sociales.

La libertad de prensa

En lo jurídico se destacan el ensayo La prensa periódica (1857) de Facundo Zuviría y La prensa irresponsable (1883) de Anacleto Dufort y Álvarez. Ilustran la vigencia del debate sobre la libertad de expresión y de prensa en Uruguay, a la luz de los debates generados por la ley 19.307 que regula los servicios de comunicación audiovisual.

Zuviría, en 1857, reflexiona sobre la necesidad de moderar la libertad de imprenta para evitar los excesos y concluye que los delitos de insulto, ultraje, calumnia y difamación deben ser juzgados por la legislación civil o penal, sin tribunales específicos, pues entiende que al ser cometidos por vía de la prensa “agrava su penalidad por la publicidad” (pág. 158). Más de 20 años después, Anacleto Dufort y Álvarez expone la hipótesis opuesta: que la prensa debe ser declarada irresponsable frente a “los magistrados” y que esta idea debería consagrarse en la Constitución de la República (pág. 24).

Malditos unitarios

Además de este debate de actualidad, se digitalizaron materiales importantes para la historia de la literatura uruguaya como las dos obras vinculadas al período de Rosas (1829-1852): la obra de teatro Una víctima de Rosas (1845) del uruguayo Francisco Xavier de Acha y El Peregrino. Canto Duodécimo (1846) del argentino José Mármol. Estas obras pertenecen a un período riquísimo de nuestra historia literaria: la introducción del romanticismo por parte de los argentinos unitarios que huyendo de Rosas se exiliaron en Montevideo y tuvieron una importante actividad político-literaria.

A ese público antirosista estaba destinado seguramente la obra de De Acha. En la primera página del impreso se hace constar que el gobierno (de Rivera) publica la obra a causa del éxito que tuvo y las opiniones favorables que recibió. El tono de Mármol es patriótico y hace referencia al “infortunio del proscripto”. El poema está plagado de citas a Rosas, que incluso son explicadas luego en notas a pie de página. Además de El Peregrino José Mármol escribió y publicó otras obras en Montevideo: las piezas de teatro El poeta y El cruzado (1842) y un libro que recoge sus poemas sueltos Armonías (1851). La obra de Mármol es un ejemplo cabal de que si hay algo “nuestro” en la literatura uruguaya (y en la porteña) del siglo XIX, es que es rioplatense.

Miscelánea

Para los interesados en la historia de la literatura y el arte hay dos textos vinculados al cuadro de Juan Manuel Blanes Últimos momentos de José Miguel Carrera (1873), uno de Juan María Torres, del mismo año; y otro de Pedro Mascaró (1879). Además hay textos de Alejandro Magariños Cervantes, los Ensayos literarios (1860) de Ángel Floro Costa y un folleto que Melchor Pacheco y Obes escribió en francés al editor en jefe de Times de Londres en 1852.

Dos italianos vinculados a Garibaldi vinieron a Uruguay: Bartolomé Odicini, cirujano mayor de la Legión Italiana y médico personal de Garibaldi; y Roberto Armenio, ingeniero militar del héroe italiano, que vino a vivir a Uruguay hacia fines del siglo XIX. El libro Instrucción popular para socorrer a los ahogados (1856) pertenece a Odicini y bien podría ser objeto de estudio de algún investigador en el Instituto Superior de Educación Física (ISEF) o de la Facultad de Medicina. La publicación de Armenio ya es otra cosa, apuesto que hay varios investigadores anotados para entrarle al Mapa militar de la República Oriental del Uruguay (1885).

Por último hay algunos textos digitalizados sobre distintos períodos históricos del Uruguay como Los treinta y tres (1895) de Luis Melián Lafinur, La conclusión de la Guerra Grande (1887) de Domingo Ordoñana, las Aclaraciones históricas (1884) de Antonio Pereira (Un oriental) o la compilación de autores varios Documentos oficiales referentes a los sucesos que han tenido lugar en la Villa de Tacuarembó (1856).

Un repaso panorámico por menos de la mitad de los libros digitalizados alcanza para dar cuenta del valor que aporta la BPL con su acervo a la difusión de nuestra cultura letrada. A partir de ahora estarán disponibles en formato digital para todos.

autores.uy disponibiliza 70 portadas de Peloduro. Vos también podés contribuir.

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El pasado 1° de enero festejamos el Día del Dominio Público (fecha en que entraron en dominio público las obras de los autores fallecidos en 1965). Entre los autores que pasaron a formar parte de nuestro patrimonio común, por lo que su obra puede ser difundida y utilizada sin restricciones, se encuentran Julio E. Suárez (Peloduro), José Belloni, Vicente Puig, Antonio Grompone y Edmundo Bianchi, entre muchos otros.

Ya que la mejor forma de disfrutar nuestro patrimonio común es hacerlo circular, nos propusimos digitalizar y disponibilizar a través de nuestra base de datos de autores y obras autores.uy, la mayor cantidad de portadas de la revista Peloduro, creación del genial caricaturista y periodista Julio E. Suárez «Peloduro».

Dicha tarea no fue sencilla, debido a la antigüedad, las sucesivas interrupciones en su publicación y el deterioro que muchos números tuvieron al pasar de mano en mano a lo largo del tiempo. De alrededor de 200 números publicados en sus distintas épocas pudimos obtener unas 80 revistas con portadas de Suárez, las cuales pueden ser accedidas libremente y descargadas en muy alta resolución en la ficha del autor.

Como autores.uy es un proyecto voluntario y colectivo, también les pedimos que, si poseen algún número de Peloduro que no ven en dicha lista, se comuniquen con nosotros a través de los comentarios de este post, por mail a contacto@autores.uy o a través de facebook.

Aportar los números faltantes no solo es de mucha ayuda al proyecto, sino que permitirá que toda la sociedad pueda acceder, en forma libre, a la obra de este gran artista.

Actualización del 20/2/2016:

La liberación de las portadas de Peloduro tuvo una gran repercusión en las redes y desde varios medios de prensa nos contactaron para hablar sobre la liberación patrimonial que realizamos en autores.uy. A continuación compartimos algunos enlaces a las notas:

El País: http://www.elpais.com.uy/divertite/peloduro-alcance-todos-web.html

El Observador: http://www.elobservador.com.uy/la-posible-nueva-vida-viejos-clasicos-n863692

TNU: http://www.portaltnu.com.uy/video.php?vid=2139

Radio Sarandí: https://soundcloud.com/ccuruguay/entrevista-al-equipo-de-autoresuy-en-sabado-sarandi

Ahora mismo seguimos llamando a colaborar. Además de aportar los números que faltan, también los invitamos a colaborar ayudándonos a identificar las situaciones históricas en las que se basan los chistes de las portadas de Peloduro. Pueden ver el avance de esta iniciativa y participar en Facebook.