La palabra soslayada: Froilán Vázquez Ledesma y Melitón Simois (A propósito de dos libros recientemente digitalizados por Autores.uy)

Por Mathías Iguiniz

La fachada es la de una casa particular, pero adentro funciona la Biblioteca Municipal de Canelones “Froilán Vázquez Ledesma”. Al atravesar la puerta, un pasillo va a dar a la primera sala, vacía. Una mesa con cuatro sillas; en las paredes, algunos cuadros con diversas personalidades de la cultura local; una vieja computadora y un par de fichas de lectores dispersas sobre el escritorio. A la izquierda, una segunda habitación donde están los libros en anaqueles con etiquetas: “Filosofía”; “Uruguaya”; “Universal”. No hay buena iluminación. La prensa escrita ―la poca que todavía se conserva― reposa en pilas de cajas, al fondo, encima de unos pesados armarios.

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Ya no creo que, como dijo alguna vez un escritor, la cultura de un pueblo se pueda saber midiendo la capa de polvo que cubre los lomos de los libros de la biblioteca pública. Las cosas han cambiado bastante. La Biblioteca de Alejandría cabe en un dispositivo de almacenamiento de archivos digitales. Los soportes y los modos de circulación del saber trazan nuevos mapas y proyectan horizontes insondables. La propia construcción del Estado-nación, sostenida eminentemente sobre el molde de la letra, cruje en sus cimientos al tener que acomodarse a los tiempos que corren. La ciudad letrada almacena, restringe, concentra en sus dominios los valores patrimoniales en papel, puesto que por allí pasó, durante décadas y décadas, una porción importante de nuestra vida cultural. La hegemonía-Gutenberg en gran medida ha recortado el alcance de las tecnologías de la palabra al molde sacro de la letra. Así fue durante mucho tiempo. De manera que ingresar a la sensibilidad de una comunidad, en una época determinada, es, también, tener acceso a los productos culturales que tuvieron lugar en dicha época.

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Me concentraré en dos libros de autores canarios recientemente digitalizados, puestos a circular, por el sitio Autores.uy. Me refiero a Mosaico, de Froilán Vázquez Ledesma¹ (1882-1926) y Póstumas, de Melitón Simois (1884-1964). Si bien se trata de dos escritores con marcadas diferencias entre sí, ambos esbozan un mismo, importante trayecto histórico de la ciudad de Canelones (antes conocida como Villa de Guadalupe): ese en el que se disponen las bases para echar a andar el modelo democrático-liberal a través de, entre otras cosas, el robustecimiento de la noción de ciudadanía.

En el primer caso, se trata de un poeta, periodista y agitador que, hacia los primeros doce o quince años del siglo XX, arremetió contra el proyecto político en el que se embarcaba la comarca. Mientras blancos y colorados se organizaban a nivel interno luego de la batalla de Masoller ―y ya articulado el giro secularizador por el que la institución Iglesia empieza a perder su hegemonía―, el “bohemio revolucionario”, simpatizante de las nuevas tendencias anarquistas arribadas recientemente a la región desde Europa, acoplaba a su factura anticlerical, la crítica a la corrupción del sistema de partidos.

Mosaico introduce una aleación entre la estética modernista, de énfasis en los aspectos formales y léxico refinado, y la “poética incendiaria”, de denuncia social y defensa de los más desprotegidos.² Es esta segunda búsqueda la que le imprime, según mi entender, una huella personal dentro del panorama de las letras locales, ya que no encuentra parangón con los encuadres escriturales de sus coterráneos, más bien abocados al cultivo retórico del “verso florido”.

Asimismo, su factura lírica desborda los fríos grafismos, para traducirse en lecturas-manifestaciones. Un ejemplo de esto son las recitaciones del poema “El cura”, afuera de la Iglesia, encima de un cajón o improvisado púlpito profano, a la hora en que salían de misa las devotas; dicho texto expresa, entre otras cosas: “¿Quién es el vil malvado que camina / Por la senda del mal y la impostura, / Y a las conciencias débiles domina? / El cura.” En no pocas ocasiones, este tipo de intervenciones en el espacio de lo público condujeron al poeta a la cárcel de Canelones. Su voz es la de un disidente.

Por su parte, Melitón Simois se destacó como periodista (trabajó, entre otros medios, para el periódico El Baluarte, donde también solía publicar Froilán Vázquez Ledesma) y poeta, dedicado principalmente al cultivo del soneto. Pertenece, junto a personalidades como la de Eudoro Melo, a una camada o élite letrada de escritores nacidos dentro del último cuarto del siglo XIX que ocupó lugares decisivos en la organización político-ideológica y la consolidación civilista del Canelones aldeano.

En sus sonetos, Simois trabaja una vertiente intimista, de profunda tristeza y meditación con hondura metafísica. “El dolor hecho verso”, expresa en un poema. La elección del título (Póstumas) adelanta el tono elegíaco, la presencia incorpórea de Thanatos: “Aquí estoy otra vez, hermanos; quiero / Ya que muy pronto he de morir, dejaros / Escrito en verso: mis ensueños raros, / Por qué he vivido triste, y por qué muero”. “La apacible quietud de la laguna” es una imagen que sintetiza, en el simbolismo de lo inerte, el dolor estilizado que atraviesa la larga profusión de cuartetos y tercetos. Vivir es estar muriendo, esa y no otra es la paradoja central de Póstumas.

Más allá de los deslindes y contactos entre Froilán Vázquez Ledesma y Melitón Simois, de la distancia que se traza de los ardores revolucionarios al entumecido vacío metafísico, lo cierto es que el abordaje de sus improntas poéticas trasunta lo que es, para emplear una expresión de Zum Felde, “esa confusa multiplicidad y dispersión de la vida espiritual” propia de una época. Un rescate, de entre las polillas y la humedad, de uno de los tantos anaqueles perdidos de la historia de Canelones.

 

Notas

1. No confundir con el padre, del mismo nombre, quien volcó sus días a la actividad política y al ejercicio docente, siendo un ferviente defensor del modelo vareliano.

2. Esta última faceta se corresponde con la segunda y, principalmente, tercera parte del libro Mosaico.

Obras digitalizadas en las bibliotecas de Canelones

Después de 2 meses de trabajo conjunto con el Área de Información y Bibliotecas de la Intendencia de Canelones, esta semana presentamos los resultados de la digitalización de obras patrimoniales que realizamos en dicho departamento. Desde ahora, se encuentran a libre disposición en Internet 30 libros patrimoniales de las bibliotecas de Soca, Las Piedras, Suárez y Canelones. También ha colaborado en este trabajo la Biblioteca del Poder Legislativo con el aporte de obras de autores canarios. La digitalización y puesta a disposición de las obras se enmarca en el proyecto ganador del Fondo Concursable para la Cultura con el cual estamos rescatando y difundiendo en Internet obras de 6 bibliotecas de distintos departamentos del país. En la siguiente infografía pueden ver un resumen de los resultados de esta etapa:

infografía canelones

La segunda infografía consiste en una visualización de las 30 obras digitalizadas, ordenadas por autor y por tema. El espacio ocupado por cada autor en la circunferencia representa la cantidad de obras digitalizadas de tal autor, mientras que las cintas indican las relaciones entre autores, basadas en el tema de las obras. De esta manera, se visualiza una presencia importante de las obras de Rómulo y Vicente Rossi en la colección digitalizada, así como un predominio claro de obras históricas y costumbristas.

infograma autores de canelones

Para finalizar les compartimos la lista completa de obras digitalizadas en Canelones con sus respectivos enlaces a las fichas de descarga. Todas las obras están en dominio público, por lo cual son de uso y acceso libre.

Título Autor
Anales históricos del Uruguay. Tomo I Eduardo Acevedo
Anales históricos del Uruguay. Tomo II Eduardo Acevedo
Anatema Leoncio Lasso de la Vega
Antología lírica y páginas en prosa Ramón Callorda y Díaz
Compendio de clínica propedeútica Jacinto de León
Cosas de negros Vicente Rossi
El Gaucho Vicente Rossi
Ensayo de historia patria. Tomo I Hermano Damasceno
Ensayo de historia patria. Tomo II Hermano Damasceno
Episodios históricos Rómulo F. Rossi
Estampas Raúl Montero Bustamante
Etimolojiomanía sobre el vocablo “Gáucho” Vicente Rossi
Hombres y anécdotas Rómulo F. Rossi
Idioma nacional rioplatense. Segunda evidencia Vicente Rossi
Idioma nacional rioplatense. Tercera evidencia Vicente Rossi
La misión Ponsonby. Vol. 1 Luis Alberto de Herrera
La misión Ponsonby. Vol. 2 Luis Alberto de Herrera
La primera quincena de los Treinta y Tres Juan Spikerman, Ramón de Santiago (prólogo y epílogo)
La revolución francesa y Sud América Luis Alberto de Herrera
La verdad de la guerra en la revolución uruguaya de 1904 Leoncio Lasso de la Vega
Las alteraciones buco-faringeas en las hemopatias Juan José Leunda
Mosaico Froilán Vázquez Ledesma
Póstumas Melitón Simois
Recuerdos y crónicas de antaño. Tomo I Rómulo F. Rossi, Horacio Maldonado (prólogo)
Recuerdos y crónicas de antaño. Tomo II Rómulo F. Rossi
Recuerdos y crónicas de antaño. Tomo III Rómulo F. Rossi
Recuerdos y crónicas de antaño. Tomo IV Rómulo F. Rossi
Selección de escritos, hj periodísticos, publicaciones, documentos y actuación pública y parlamentaria. Tomo I Luis Alberto Brause
Selección de escritos, artículos periodísticos, publicaciones, documentos y actuación pública y parlamentaria. Tomo II Luis Alberto Brause
Títulos, méritos, trabajos y actuación docente Juan José Leunda

En tiempos heterogéneos. Digitalización de Bibliotecas de la Intendencia de Canelones

Por Alejandro Gortázar

bibliotecas-canelones

La nueva digitalización del proyecto autores.uy se realizó con las Bibliotecas Municipales de la Intendencia de Canelones. Fueron ingresados a la base 30 libros, seleccionados en conjunto con el equipo de la Dirección General de Cultura, tomando como acervo 4 de las 24 Bibliotecas Municipales. Es un conjunto heterogéneo de textos marcado por el interés de poner a disposición de todos una parte de la memoria letrada local, muchas veces descuidada por una mirada “nacional” anclada en Montevideo. La existencia de una ciudad-capital tiene cierta centralidad en el modelo de Estado-nación, al menos en los países hispanoamericanos. Como decía en una nota anterior, Montevideo concentra buena parte de las infraestructuras culturales y en un área bastante concreta de la ciudad.

En Comunidades imaginadas Benedict Anderson postula un tiempo vacío y homogéneo de la nación. Un ejemplo de eso es el tiempo del capitalismo impreso. Dice Anderson que si una persona abre un ejemplar del mismo diario en dos puntos distintos del territorio, al hacerlo ambos se sienten parte de una comunidad nacional. Partha Chatterjee afirma que “aunque las personas puedan pensarse en un tiempo homogéneo, no viven en él”. Por eso plantea que “el espacio real de la vida moderna es una heterotopía“, que el tiempo de la nación es “heterogéneo y denso”. Por esa razón imaginar y pertenecer a una nación no es igual para todas las personas, en todas partes del territorio y al mismo tiempo. Algo de esto debería servir para abandonar el supuesto de una literatura nacional centrada en Montevideo, que ayude a pensar espacios y circuitos que no pasan por la capital, que habitan esta heterotopía, y corren en su propio tiempo.

El paisaje institucional de la cultura en Canelones es todavía desigual. Según el Relevamiento de Instituciones e Infraestructuras Culturales del Uruguay del MEC (2016), los indicadores del Departamento en materia de Museos, Teatros, Instituciones del MEC, Bibliotecas, Librerías y Cines están por debajo de lo que se define como “situación de equidad” en el estudio. La categoría “Centros culturales” es la única que se mantiene por encima de esa situación. Este mismo informe proporciona el dato de que hay 34 Bibliotecas en Canelones, una cada 15.300 habitantes (el Departamento concentra un 16% de la población total del país, poco más de medio millón de habitantes, según el censo de 2011). Esta foto preocupante no agota la vida cultural de Canelones y no debería impedir apreciar el acervo que hay en las bibliotecas municipales, fundamentalmente la puesta en valor de las obras de algunos intelectuales locales.

Hecho en Canelones

Quien visite la Colección de la Intendencia de Canelones de autores.uy se encontrará con obras importantes de hombres canarios (lamentablemente no hay ninguna autora en esta colección). Accederá al Compendio de clínica propedeútica (1887) del Dr. Jacinto de León (nacido en Tala en 1858), primer neurólogo del Uruguay. Para el Dr. Eduardo Wilson este fue el primer libro de medicina de Uruguay. Era la primera parte de un trabajo de varios tomos que quedó trunco porque el Dr. De León ingresó a la Facultad de Medicina y se dedicó a la cátedra (Ver artículo en http://www.rmu.org.uy/revista/1992v2/art1.pdf).

Para el lector de literatura los materiales digitalizados tienen mucho interés. Los tres libros de Vicente Rossi, nacido en Santa Lucía en 1871 y migrado en 1898 a Córdoba (Argentina), son un gran hallazgo. Los textos son: El Gaucho (1921), Cosas de negros (publicado originalmente en 1926, se pone a disposición una edición de 1958) y Etimolojiomanía sobre el vocablo “Gáucho” (1927). Tal vez Cosas de negros sea su libro más conocido. Allí plantea el origen africano del tango, algo que hoy parece estar aceptado y mejor fundamentado por el saber académico. De todas formas no se puede negar que el hombre tenía intuiciones fuertes.

La obra de tres poetas canarios ingresan a la base de datos: la Antología lírica y páginas en prosa (1980) de Ramón Callorda y Díaz (nacido en Las Piedras en 1878), una selección elaborada y prologada por Ildefonso Pereda Valdés y publicada por la Intendencia de Canelones; los sonetos de Póstumas (1917) de Meliton Simois, nacido en San Bautista en 1884, en el que se destacan un tono íntimo y el tema de la muerte; y el libro Mosaico (1919) de Froilán Vázquez Ledesma, nacido en Sauce en 1882, cuya poesía bohemia y libertaria fue publicada este año en una edición artesanal a cargo de Paula Cameto, con prólogo de Mathías Iguiniz.

Los trabajos costumbristas de Rómulo F. Rossi, nacido en Canelones en 1879, son otro acierto de esta colección. Además de Episodios históricos (1923) y Hombres y anécdotas (1928), lo más interesante son los cuatro tomos de Recuerdos y crónicas de antaño (1922-1929), que se inscribe en una tradición latinoamericana costumbrista cuyo eje son las Tradiciones peruanas de Ricardo Palma y en Uruguay se expresa en obras como Montevideo antiguo (libros publicados entre 1887 y 1895) de Isidoro de María. Cabe destacar que, en muchos casos, el libro era un producto derivado de la publicación de textos en la prensa. En el caso de Rossi el diario La Mañana de Montevideo. En la Historia de la literatura uruguaya contemporánea de Raviolo y Rocca, la crítica Alicia Torres da cuenta de esta literatura costumbrista en la segunda mitad del XX, ubica a Rossi como antecedente y afirma que “se prodigó en la entrevista a viejos memoriosos orientales, con un enfoque sobre todo historiográfico”. Esto se puede apreciar en su relato cronológico, empezando por la historia colonial montevideana.

Para terminar con el paseo local hago mención a la Selección de escritos, artículos periodísticos, publicaciones, documentos y actuación pública y parlamentaria (1994) de Luis Alberto Brause, nacido en Canelones en 1907. Leyendo sus propuestas parlamentarias o sus planes de gobierno, se puede advertir que, a diferencia de Simois que formó parte del Consejo de Administración de Canelones entre 1920 y 1926, o de Rómulo Rossi que fue Intendente de Canelones en 1911, Brause no escribió literatura.

La Historia Nacional (con mayúscula)

Otro aspecto que sobresale de la colección es el aporte de obras de carácter histórico. Los dos primeros tomos de los Anales históricos del Uruguay (1933) de Eduardo Acevedo y del Ensayo de historia patria (1955) del Hermano Damasceno son dos ejemplos de historia nacional bien distintos. El primero fue el proyecto más importante de Acevedo, compuesto por seis tomos publicados entre 1933 y 1936 por la Casa Barreiro y Ramos de Montevideo, que constituye un hito central de la historiografía uruguaya de la primera mitad del siglo XX. El libro ha sido criticado por distintos motivos, muchos de ellos vinculados a su inscripción en el positivismo y otros que le señalan una mirada muy permeada por su participación política en el Partido Colorado: la acumulación excesiva de información, la falta de precisión, la ausencia de interpretaciones o críticas, y un relato histórico que agrupa la economía, la sociedad, la instituciones y la cultura en etapas marcadas por los períodos presidenciales (Para profundizar en este aspecto pueden leer este artículo de Víctor Sanz).

En ese sentido es sintomático que el subtítulo explicativo del Tomo I no haga referencia alguna a años, ya que se ocupa de “los tiempos heroicos, desde la conquista del territorio por los españoles, hasta la cruzada de los Treinta y Tres Orientales”. El relato de los orígenes nacionales comienza con la conquista española y apenas se hace referencia a los grupos originarios (algunos párrafos dedicados a los charrúas). Además se afirma al comenzar que “La historia del pueblo uruguayo arranca realmente de las invasiones inglesas”. Según Acevedo, es en el coloniaje que surge a la vida cívica en 1806 como “resultado de una adaptación de la raza española al territorio conquistado a los charrúas, y de una selección de tipos transmitida de padres a hijos por la ley de herencia” (página 9). Recién el Tomo II incorpora, en la propia tapa del libro, la siguiente descripción: “Abarca los Gobiernos de Rivera, Suárez, Giró, Flores y Pereyra. Desde 1838 hasta 1860”. A partir de aquí y hasta el final la historia de Uruguay queda encorsetada en este relato de presidentes hasta 1930.

No tengo idea de cuántos ejemplares pudieron venderse ni de qué tan leído fue el libro, pero la colección todavía puede encontrarse a la venta en internet como en las librerías de usados. Tampoco pude ubicar su lugar entre los textos de estudios de esos años, pero en mi casa todavía conservo los tomos de los Anales históricos con los que mi madre hizo el Bachillerato a fines de los años cincuenta. De modo que hasta ese entonces fue un libro de referencia también para quienes estaban en el sistema educativo.

El Ensayo de historia patria del Hermano Damasceno, publicado por Barreiro y Ramos, lleva como subtítulo “Obra adaptada a los Programas vigentes de Bachillerato y de Estudios Magisteriales”, lo que apunta directamente a su aplicación en el aula. El relato remite a períodos bien definidos: el Tomo I se ocupa de “Coloniaje e independencia” y el Tomo II de la “República”. La edición de 1955 que ahora se digitaliza en verdad es la décima edición, y el libro estaba circulando desde 1901. Según Néstor Achigar, Hugo Varela y Beatriz Eguren, el Ensayo de HD se había generalizado en todos los grados y en instituciones públicas como privadas. Esto motivó que el Estado autorizara a Eduardo Acevedo a elaborar un texto único para usar en todas las ramas de la educación.

El Ensayo despliega algunos conceptos iniciales, bajo el título “Preliminares”. Ahí nos enteramos que la Historia para HD es “el relato verídico, razonado y metódico de los acontecimientos pasados”, cuya utilidad es “señalarnos las leyes que presiden a la vida de los pueblos”. La concepción del tiempo y la nación de ambos historiadores, y su positivismo, coinciden. Estas obras también contribuyeron a crear esa idea de tiempo homogéneo y vacío de la nación en la cabeza de muchos estudiantes.

Ensamblajes

La Intendencia de Canelones desarrolla hace algunos años lo que denomina Espacio de Inclusión Digital, una iniciativa de la Dirección General de Cultura asociada al Área de Relacionamiento con la Comunidad (ARC) de Antel, con el apoyo del Proyecto Antel Integra y los Municipios. Estos espacios se instalan en las Bibliotecas Municipales y promueven “la capacitación digital y acceso a los recursos de información, más allá de su soporte físico y localización, fortaleciendo la misión de la Biblioteca Pública. Tanto el uso de los equipos, como el acceso a los cursos de formación digital serán gratuitos”. Esta iniciativa combinada con la digitalización de estos 30 libros, no solamente mejora el acceso a textos y la posibilidad de intercambio de los acervos de distintas Bibliotecas, también hace visible un conjunto de autores locales y sus obras a otros lectores en cualquier parte del mundo.

Digitalización del patrimonio: formación y presentación de resultados en Pando

Froilán Vázquez Ledesma - Mosaico

Entre los libros digitalizados de Canelones se encuentra “Mosaico”, obra del escritor canario Froilán Vázquez Ledesma.

Este viernes 1 de julio vamos a estar en el Centro Cultural / Biblioteca Pública / Espacio de Inclusión Digital de Pando (Av. Artigas 933). Allí vamos a realizar un taller de formación en tecnologías libres de digitalización de libros, y vamos a presentar los resultados de la digitalización de obras de Canelones que realizamos durante mayo y junio, en el marco del Fondo Concursable para la Cultura que ganamos el año pasado. Durante estos dos meses digitalizamos libros de autores como Rómulo RossiRamón Callorda y Díaz, Melitón Simois y Froilán Vázquez Ledesma, entre otros. Los textos digitalizados están en dominio público y se puede acceder a ellos de manera libre y gratuita en autores.uy.

Para digitalizar las obras trabajamos en estrecha colaboración con la Intendencia de Canelones, por intermedio del Área de Información y Bibliotecas de la Dirección General de Cultura. Las bibliotecas que aportaron textos para la digitalización fueron:

– Biblioteca Pública Municipal “Susana Soca” (Soca)
– Biblioteca Pública Municipal “Manuel Rosé” (Las Piedras)
– Biblioteca Pública Municipal “Eduardo Acevedo” (Suárez)
– Biblioteca Pública “Froilán Vázquez Ledesma” (Canelones)

Contamos también con la colaboración de la Biblioteca del Poder Legislativo, que aportó libros de autores canarios.

La actividad de formación en el Centro Cultural de Pando (Av. Artigas 933) tendrá lugar el 1 de julio de 14 a 18:00hs y a partir de las 18:00 hs realizaremos la presentación de resultados de la digitalización. La actividad es libre y gratuita.